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miércoles, 29 de abril de 2009

Muchos claveles y niguna rosa


El pasado domingo tuvo lugar en Córdoba la tradicional batalla de las flores. Durante algo más de una hora los ciudadanos cordobeses pudimos participar de un particular enfrentamiento con los ocupantes de unas engalanadas carrozas floridas y con los representantes políticos del Consistorio cordobés que desde su atalaya en el palco de autoridades descargaban sus municiones primaverales contra unos sorprendidos ciudadanos que prestos respondían con avidez las afrentas de sus representantes políticos. Este peculiar acto supone el comienzo de los festejos del mes de mayo, un mes cordobés por excelencia en el que cruces, patios, cata del vino y la Feria de Nuestra Señora de la Salud embellecen, aún más si cabe, calles, plazas y los más diversos rincones de nuestra ciudad. Muchos claveles en la batalla....y ninguna rosa. La batalla de la rosa es otra y ni se le esperaba en esta edición ni posiblemente hubiera sido bienvenida. Sus espinas son muy dolorosas y ya empezaba a oler mal. Desteñido el color rojo de sus pétalos y perdido su original esplendor, posiblemente artificial, se marchitaba emponzoñada en aguas envenenadas. No sé si plantada en otro tiesto, junto al azahar, recuperará su fragancia, o más bien desea ver cómo un puño cerrado agarra, o más bien estrangula, su tallo. Si alguna vez se le ocurre volver a Córdoba y participar en la batallas de las flores a buen seguro que no faltarán ciudadanos que la arrojen a uno de los múltiples guardianes del desecho que silenciosos nos acompañan, en una sin igual policromía verde, amarilla y azul ,en nuestros eventos consuetudinarios que acontecen en la rúa, que diría el poeta.

viernes, 24 de abril de 2009

Algo está cambiando

La huida de Manuel Chaves y Rosa Aguilar indican que algo está cambiando en la política española. La izquierda no lo tiene claro. La victoria electoral de Núñez Feijoó en Galicia y el papel decisivo e e histórico que el PP desempeñará en la política vasca, formando parte del gobierno y condicionando la política del futuro lendhakari, nos dan algunas de las claves de la nueva situación política. A ello hay que unir la grave crisis económica y la nefasta gestión del Gobierno de Zapatero. Pasado el chaparrón de los atentados del 11-M, los efectos colaterales de la Guerra de Irak y el aluvión de falsesades e injurias lanzados contra el PP, la ciudadanía vuelve a tener muy presente el período de prosperidad económica, de libertades individuales y estabilidad institucional que presidieron los gobiernos de Aznar. Los ciudadanos, cansados de demagogia barata, del progresismo cutre, de extrañas alianzas con el nacionalismo, asfixiados por lo políticamente correcto, vuelven a valorar la eficacia de la gestión, la austeridad del gasto público, el saneamiento económico, la confianza en la sociedad civil, muy por encima de la permanente ideologización de una izquierda a la deriva. Es cierto que el PP no está haciendo grandes méritos en la oposición para que el vuelco electoral se produzca, pero el hartazgo y la necesidad de cambio es una realidad imparable. Poco antes de la marcha de Chaves al Gobierno de Zapatero, circulaban encuestas que constataban una espectacular subida en intención de voto del PP en Andalucía, que hacía peligrar su posible reelección como Presidente de la Junta de Andalucía. Después de veinte años, el Régimen chavista podía caer. Temblaron los cimientos del poder socialista en Andalucía cuando se conoció el resultado electoral en el País Vasco y la posibilidad, hoy real, de la salida del poder del PNV. Zapatero se juega mucho en Andalucía y la derrota de Chaves supondría la confirmación del declive socialista a nivel nacional. No ha querido esperar y antes de la celebración de las próximas elecciones europeas, que según parece supondrán un importante varapalo para el PSOE, intenta arreglar el panorama con la falsa sensación de cambio, en lo que a todas luces no es sino continuismo de una política fracasada.
¡Y qué decir de la exalcaldesa de Córdoba, Rosa Aguilar! Llegó al poder municipal tras haber sido derrotada en la urnas por el Partido Popular de José Antonio Nieto que se quedó a poco más de trescientos votos de la mayoría absoluta. Los cordobeses castigaron cuatro años de pésima gestión municipal, pero la alianza PSOE-IU le dio la alcaldía de la ciudad. Fue la primera vez que Rosa Aguilar faltó el respeto a los cordobeses, conformando contra la voluntad ciudadana un gobierno ineficaz que no ha sabido en estos dos años solucionar los graves problemas que hacen de Córdoba una ciudad de segundo orden. Todo indica que la derrota de Rosa Aguilar en las próximas elecciones municipales podría ser muy importante, quedando Izquierda Unida incluso como tercera fuerza política. No parece que Rosa Aguilar pudiera aceptar el papel de líder de la oposición en el Ayuntamiento. Ha puesto el poder y su futuro político por encima de los intereses de los cordobeses y de su propio partido. Es la segunda vez que falta el respeto a los cordobeses, y lo hace quien en las últimas horas sólo pide respeto a su persona. La huida de Rosa Aguilar deja la gobernabilidad de Córdoba en una lamentable situación de la que sólo se puede salir con elecciones anticipadas. Creo que la situación actual del Ayuntamiento de Córdoba es un claro fraude al electorado y con la aplicación del Pacto antitranfuguismo hay razones más que suficientes para disolver el actual Ayuntamiento y convocar nuevas elecciones.

domingo, 7 de septiembre de 2008

Un cordobés en Mauthausen

El pasado 23 de agosto el montalbeño Alfonso Cañete, último andaluz con vida que sobrevivió al horror de Mauthausen, recibió un merecido homenaje de sus paisanos. Al acto asistió el propio Alfonso Cañete, que ya tiene 88 años y una lucidez asombrosa, acompañado de numerosos vecinos de Montalbán. Setenta y dos años después de que Alfonso Cañete saliera de su pueblo -para no volver en medio siglo-, Montalbán graba su nombre en un monolito que ya se levanta en el parque de la Terremonteras y que concluye que "el repudio al horror nos dé la facultad de ser siempre libres". Junto a su nombre, el de otro montalbeño, José Araque Jiménez, "gaseado" el 24 de diciembre de 1941, cuando solo contaba con 26 años de edad.
En el curso del emotivo acto intervinieron el poeta montalbeño Latino Salces, el alcalde, José Cañero Morales, y el historiador Alfonso Vaquero. Cañero hizo hincapié en el valor simbólico del monumento, con el que el pueblo de Montalbán no solo pretende rendir homenaje a los dos paisanos que pasaron por Mauthausen, sino que se recuerde "a cuantos montalbeños perdieron la vida en la barbarie de la Guerra Civil". Y también, añadió, "a los que nunca se les hizo justicia y a los que, a consecuencia de la derrota, nunca pudieron volver a su pueblo". Asimismo, el alcalde expresó su deseo de que el monolito "sea un símbolo del recuerdo más atroz que sufrió Europa en el siglo pasado y una apuesta por una vida futura en paz". Vaquero, por su parte, rindió homenaje "tanto a la memoria del paisano muerto" como "al hombre sensato y prudente que pudo sobrevivir y volver para contarlo". Como otros muchos seres humanos anónimos, aquellos héroes lucharon por el máximo ideal común: "La lucha por la libertad".
Este blog, comprometido con los valores de la libertad, la democracia y los derechos humanos, se suma no solo a este homenaje sino a todas aquellas iniciativas que rescaten del olvido la barbarie del totalitarismo nazi. Les recomiendo que visiten el interesante blog Nazismo y Holocausto que "pretende ser una herramienta para ayudar a profundizar sobre la mayor Barbarie vivida durante toda la historia de la humanidad hasta nuestros días: el Holocauto, pensado y perpetrado por el Nazismo".


Centrémonos en la azarosa vida de nuestro protagonista. Alfonso luchó durante tres años en la Guerra Civil. Al finalizar la contienda, se exilió a Francia, vivió un año en dos campos de refugiados, trabajó en la construcción de las inservibles fortificaciones de la línea Maginot de Francia, fue capturado por la Wehrmacht cuando Hitler dominaba Europa y enviado al campo de concentación y extermino de Mauthausen, donde "reinaba la muerte en sus más variadas formas", recuerda. Cuando la 11ª División del Ejército Americano liberó Mauthausen, Alfonso Cañete Jiménez estaba a punto de cumplir los 25 años y no tenía nombre. Sólo respondía al alemán Rotspanier 3.872 Alfonso ha visto a mucha gente morir. La mayoría compañeros en combate durante la guerra o en situaciones más dolorosas en Mauthasen, donde agonizaban más de 9.000 españoles, 1500 andaluces de los cuales 300 eran cordobeses. El escritor, periodista y fotógrafo granadino Ricardo Martín, junto a Sandra Checa y Ángel del Río, publicó en 2006 el libro Andaluces en los campos de Mauthausen, editado por el Centro de Estudios Andaluces de la Consejería de la Presidencia. El libro es un documento, tan necesario como doloroso, que recoge los nombres de los 1.494 andaluces que fueron deportados a los campos de exterminio de la Alemania nazi. Es la lista más completa de cuantas se han conocido hasta ahora y, además, cuenta la historia de 26 de esos hombres que pasaron por un auténtico infierno. En http://www.todoslosnombres.org/ se encuentran, además, las microbiografías –proporcionadas por los autores de Andaluces en los campos de Mauthausen y familiares- de 24 andaluces deportados.
Entre aquellos hombres apátridas, figuran ocho vecinos de La Rambla, seis de Montilla, dos deMontemayor, uno de Fernán Núñez y uno de Aguilar. Sus vidas y sus muertes no deben ser confiadas a la precariedad de la memoria. Comenta Alfonso Cañete con emoción: "Fuimos torturados, obligados a trabajos forzados en la cantera del campo. Gaseaban a los que ya no eran útiles para el trabajo, muchos morían en la célebre escalera de los 186 peldaños. Otros, ya desesperados, se colgaban de las alambradas electrificadas o saltaban al vacío y morían despeñados". Pero Alfonso decidió sobrevivir. Y lo consiguió. Fue liberado por los americanos, a los que los 2.200 españoles que quedaban vivos -ya habían perecido 7.000, entre ellos el citado José Araque Jiménez- reciben con una pancarta en la que se puede leer "Los españoles antifascistas saludan a las fuerzas libertadoras"


Alfonso Cañete, exiliado durante décadas en París, se va dando cuenta de que volver a su pueblo se hace difícil. Hasta 1981 no vuelve a su añorado Montalbán, donde sus antiguos camaradas que aún viven lo siguen recordando como Alfonso "El Cervino". El tiempo pasa y en 2003, se convierte en el único superviviente andaluz de Mauthasen con vida. Empieza a salir del olvido. En 2005, sus paisanos se sorprenden al ver una foto en portada de todos los periódicos de tirada nacional: el Presidente del Gobierno hace una ofrenda floral en Mauthausen. Junto a él, en una esquina y con gorra, está Alfonso. Nadie mejor que él para dar testimonio del horror nazi.

Además del monolito de Montalbán, Alfonso Cañete tiene otra piedra. Se la trajo de Mauthausen. No ha dicho por qué...