miércoles, 11 de mayo de 2011

Defensa del individuo

Se cumplen sesenta años del estreno de la película El manantial de King Vidor, adaptación de la novela homónima de la filófosa objetivista Ayn Rand. A todos aquellos que amen la libertad individual, la insobornable independencia frente a la coación y los colectivismos y que no hayan leído la novela ni visto la película, les recomiendo que no pierdan un instante para hacerlo. Por su interés reproduzco a continuación un artículo publicado en Libertad Digital por mi buen amigo Santiago Navajas, excelente profesor de Filosofía, fino crítico de cine, infatigable blogger e irreductible liberal o libertariano, como le gusta definirse.

"Los liberales tienen fama de ser tipos fríos e insensibles, calculadores y materialistas, metódicos y un tanto aburridos, burgueses encorbatados. Una pandilla de tenderos, de cerveceros benevolentes, prestos a satisfacer la mediocridad de las masas, a sacrificar los valores fuertes en aras de la dictadura de la taquilla, de la lista de los más vendidos. En definitiva, unos defensores del sentido común, hombres sin atributos, filisteos del best seller, esclavos de el-cliente-siempre-tiene-razón.
Y para la mayor parte de ellos el retrato es fidedigno. Sin embargo, existe un subtipo de liberal realmente salvaje, pasional, indómito. Individualista extremo, defensor de la libertad sin cortapisas y sin restricciones comunitaristas. Un ser humano que necesita de la libertad para hacer de su vida una obra de arte. Podríamos denominarlo libertariano. Incapaz de transigir con los dictados de las medianías, de plegarse a la inercia de la tradición, tiene un Yo tan poderoso que crea sus circunstancias en lugar de dejar que sean los imperativos sociales los que moldeen su espíritu. Lo que no es óbice para que de su acción se desprenda el mayor bien común, aunque nunca se inspire en la piedad, la compasión o la conmiseración hacia los demás, sería una forma de humillarlos y rebajarlos, sino precisamente como una emanación de su propia voluntad de poder.

En estos días se cumplen sesenta años del estreno de El manantial, la película libertariana perfecta. Ayn Rand, la filósofa norteamericana, escribió el guión que adaptaba su propia novela del mismo título, la historia de un arquitecto, Howard Roark, que combinaba la originalidad extrema con la integridad absoluta. Roark se enfrentará a las masas representadas por un empresario periodístico sin escrúpulos, consciente de haber alcanzado el poder social pagando el precio de la vulgaridad, y un crítico de arquitectura que pone voz al resentimiento popular contra la grandeza del creador.

A lo largo de los siglos, hubo hombres que abrieron nuevos caminos armados únicamente con su propia visión. Los grandes creadores, pensadores, artistas, científicos, inventores, estuvieron solos contra los hombres de su época. Cada nueva idea fue rechazada, cada nuevo invento fue denunciado, pero los hombres con visión de futuro siguieron adelante. Lucharon, sufrieron y pagaron, pero vencieron. A ningún creador le impulsó un deseo de satisfacer a sus hermanos. Sus hermanos odiaban el regalo que él ofrecía. Su verdad era su único motivo. Su trabajo era su único objetivo. Él sostenía su verdad contra todo y contra todos. Con su integridad como única bandera. Vivía para sí mismo, y sólo al vivir para sí mismo fue capaz de lograr las cosas que son la gloria de la humanidad.

Nadie mejor que Gary Cooper para encarnar a Roark, al superhombre liberal en una sociedad capitalista amenazada por la revolución democrática, es decir, por lo que Ortega y Gasset llamó la rebelión de las masas, esa mezcla entre nihilismo y progresismo. En definitiva, Rand argumentaba que sólo la libertad individual puede fundar la inteligencia. Y que sólo la inteligencia íntegra puede crear un mundo mejor, más auténtico y más feliz.

También, nadie mejor que Patricia Neal para interpretar a la tórrida amante de Roark. La secuencia del flechazo entre ambos, con Cooper horadando con su rocoso brazo la piedra de una cantera y Neal agitando nerviosa una fusta, pertenece al top ten de la pornografía subliminal de todos los tiempos.

No es casualidad que Roark sea un arquitecto. Combina el arte y la ciencia. Y para hacer su trabajo depende de que haya otras personas que puedan costearlo. Pero esa dependencia nunca significará para Roark transigir, negociar o renunciar a sus principios estéticos. Roark hace de su estética funcionalista una ética ilustrada: la autonomía creativa del individuo sólo puede ser auténtica y legítima cuando presupone una autonomía moral.

Hablábamos de la vida como una obra de arte:

Ni el dinero, ni la fama, ni gratitud, ni nada que la sociedad pueda darte. La autorrealización basta.


La complejidad del guión de Rand, en el que la dialéctica entre el individualismo de la élite y el seguidismo de la masa se planteaba en los términos ajustados para que una sociedad democrática fuese inequívocamente liberal, se complementaba con el sentido espacial de la dirección de King Vidor. La filósofa era una admiradora secreta del trabajo de éste, que en los años 20 había realizado un análisis lírico y hagiográfico del hombre masa: The Crowd (... Y el mundo marcha, 1928). Además, Vidor venía de expresar la quintaesencia del amor fou a tiro limpio en Duelo al sol. La prosa incendiada de ideología y pasión de Rand encontró en la elegancia espacial de Vidor su realizador más afín. Las grandiosas, funcionales y minimalistas construcciones de Roark, el individualismo como manantial de la eterna prosperidad social defendido por Rand, encontraron en la profundidad de campo de Vidor y en la marmórea fotografía de Robert Burks los vehículos ideales a través de los cuales expresarse. Lo que hace que El manantial no sea un mero panfleto al estilo de los que perpetró la caduca estética del realismo socialista –en este caso hubiera sido un fraudulento realismo elitista– es la sabiduría de Vidor para modelar cinematográficamente un discurso denso, paradójico y, en ocasiones, francamente escandaloso para el mínimo común denominador de lo políticamente correcto entonces, ahora y siempre.
Esta visión indómita del liberalismo capta su reverso romántico, que interpreta literalmente la máxima de Jesús: "Ama al prójimo como a ti mismo". En nuestro caso, dice Roark: "Para decir Yo te quiero, uno debe saber primero cómo pronunciar el Yo". Un romanticismo tan auténtico como peligroso. Roark, el hombre-élite, no dudará en enfrentarse al hombre-masa, incluso llegando a la violencia extrema. En este caso, la lógica de Rand es implacable, y el discurso final de Roark, seis minutos que fueron duramente defendidos por Rand contra los productores y el mismo director, que querían reducirlo para hacerlo más comprensible para el público-masa, sigue siendo una de las piezas clave de la argumentación liberal contra cualquier tipo de colectivismo, sea de derechas (conservadurismo) o de izquierdas (socialismo)".





EL MANANTIAL (THE FOUNTAINHEAD; 1949, 114 minutos). Dirección: King Vidor. Guión: Ayn Rand. Música: Max Steiner. Fotografía: Robert Burks. Intérpretes: Gary Cooper, Patricia Neal, Raymond Massey, Kent Smith, Robert Douglas, Henry Hull. Calificación: Sublime (10/10).

jueves, 10 de marzo de 2011

Manifiesto de la Asociación Cordobesa de Amigos de las Víctimas del Terrorismo


El viernes 11 de marzo la Asociación Cordobesa de Amigos de las Víctimas del Terrorismo (ACAVT) se suma al acto de homenaje, convocado por la AVT, y que tendrá lugar en la Glorieta Sargento Miguel Angel Ayllón a las 20 hora. El Manifiesto que leeremos los integrantes de la Asociación Cordobesa de Amigos de las Víctimas del Terrorismo será el siguiente:

"No saben hacer otra cosa. El odio lo llevan en sus genes. Desprecian la vida, también la suya, puesta al servicio del crimen. ¿Qué se puede decir después de tanto dolor, tanta sangre derramada, tantas familias destrozadas? Al menos nos queda la obligación moral de apoyo a las víctimas, el deber ciudadano de exigir a la clase política que, por encima de intereses partidistas, afronte de una vez el problema del terrorismo, con decisión, sin medias tintas.

En este lugar tan señalado, donde ETA dejó su macabra huella y en este 11 de marzo, Día europeo de las Víctimas del terrorismo, siete años después del mayor atentado en la historia de Europa, La Asociación Cordobesa de Amigos de las Víctimas del terrorismo, hace un llamamiento de Unidad frente al terror, a los partidos políticos, a los agentes sociales, a los colectivos de víctimas y a la ciudadanía en general, en torno a cinco principios: Memoria, Dignidad, Justicia, Libertad y Verdad, que nos permitan alcanzar un horizonte de Paz, pero no una paz cobarde y claudicante sino aquella que suponga la derrota definitiva de ETA y sus cómplices., una paz con vencedores y vencidos.

Memoria. Suscribimos las palabras de Santiago Abascal cuando afirma que las víctimas son la carne y la sangre de España, en su piel y en su alma están las heridas y las cicatrices que iban destinadas a todos nosotros. Su sacrificio es nuestra deuda. Por tanto es nuestro deber perpetuar su memoria.

Dignidad. Las víctimas del terrorismo han sabido llevar todos estos años su dolor con dignidad. La presencia de ETA en las próximas elecciones municipales, con cualquier franquicia, supondría no sólo un balón de oxígeno para la banda sino un ataque directo a la dignidad de las víctimas. Exigimos a nuestro Gobierno que presente ante la Fiscalía toda la documentación necesaria para que este escarnio no se produzca ¡ETA fuera de las instituciones!

Justicia. Las víctimas del terrorismo siempre han confiado en el Estado de Derecho, a pesar de que no siempre la Justicia ha estado a la altura de las circunstancias. Contra ETA no caben atajos, ni el vergonzante terrorismo de Estado ni la infame y cobarde vía política de diálogo y rendición. ¡Negociación en mi nombre, no!

Libertad. El terror no sólo tiene como manifestación la violencia física sino también la coacción y la muerte civil de aquellos ciudadanos sometidos al chantaje, la extorsión o el exilio. La lucha contra el nacionalismo totalitario es una lucha por la Libertad ciudadana.

Verdad. No vamos a consentir que queden sin esclarecer oscuros episodios. Pedimos que se llegue hasta el final en la investigación de los atentados del 11-M y se depuren todas las responsabilidades del llamado caso Faisán. ¡Queremos saber la verdad!

El Estado de Derecho no tiene que ceder ni caer en debilidades. El endurecimiento de las penas, la persecución policial, la colaboración internacional, la decidida actuación judicial, el aislamiento social y político del mundo abertxale, el desenmascaramiento y denuncia de las complicidades encubiertas y, por supuesto, el orgullo, sin complejos, de pertenecer a una gran Nación, como es España, que se niega a ser pisoteada por una banda de asesinos, son los pilares sobre los que hay que afrontar la ardua tarea de terminar con la lacra terrorista. Basta ya de oscuras aventuras disfrazadas de procesos de paz, de palabras ambiguas, de desprecio a las víctimas y su memoria. Quiero recordar aquí las palabras del lendakari Patxi López, en su discurso de investidura "Vosotros -dijo dirigiéndose a los terroristas- nos habéis enseñado el camino del dolor. Nosotros vamos a enseñaros el camino de la cárcel". Espero que el lendakari sea coherente y no haya olvidado estas palabras. Lo contrario sería una traición.

Desde aquí todo nuestra solidaridad, cercanía y apoyo a las más de mil familias castigadas con la barbarie terrorista. Es difícil el consuelo ante la ausencia, pero os decimos que vuestros familiares, asesinados por ser españoles, y vosotros, los que tanto los queríais, ya formáis parte de lo mejor que tiene España, las víctimas del terrorismo. La Historia de España se escribirá con vuestro dolor y vuestro sacrificio será el precio pagado por nuestra Libertad. Eduardo, Miguel Ángel, Rafael, Teresa, Antonio, Silvia y tantos otros seguirán vivos en la memoria de los españoles de bien y su ejemplo nos servirá para seguir mejorando como ciudadanos y como pueblo. La lucha por la Memoria, Dignidad y Justicia de las víctimas, unido a la conquista ciudadana de la Libertad y la búsqueda de la Verdad, es la tarea política más enriquecedora en la que podemos participar los que contemplamos con estupor la pasividad y amnesia de una sociedad anestesiada. Cordobeses, unamos nuestras voces y gritemos todos juntos: ¡Viva España! ¡Viva la Libertad!"

domingo, 5 de diciembre de 2010

Treinta y dos años después


Hoy es un día para la reflexión. Hace treinta y dos años que la Constitución fue referendada por el pueblo español. Tras décadas de enfrentamientos fratricidas, el espíritu de concordia y la voluntad de consenso marcó la línea de actuación de gran parte de la clase política que supo subordinar sus intereses partidarios al interés general. Fue un éxito colectivo: los sectores más reformistas y avanzados del franquismo, la oposición más dialogante, sindicatos, empresarios, militares, en definitiva, la sociedad española ansiaba culminar un proceso que trajera a España estabilidad política, prosperidad económica, paz social y unidad de todos los españoles para afrontar los grandes retos del futuro. Treinta años después, es necesario por un lado cumplir y hacer cumplir algunos de los artículos que parecen olvidados y al mismo tiempo realizar reformas constitucionales tendentes a reforzar la libertad y la igualdad de derechos de todos los españoles, sea cual sea el territorio donde vivan.
¿Qué reformas habría que afrontar cuanto antes? En estas tres décadas han quedado claran las intenciones del nacionalismo de quebrar el principio de igualdad y de atentar contra la base misma de la convivencia nacional. A pesar de su caracter minoritario han tenido en múltiples legislaturas la llave de la gobernabilidad sometiendo a permanente chantaje a las mayorías políticas. Urge, pues, una reforma de la ley electoral que impida que estos pequeños partidos obtengan una representación que no les corresponde. Solo así se podrá realizar una política de sentido nacional pleno. A su vez , es oportuno replantearse el modelo autonómico. Las sociedad española no puede mantener un sistema tan costoso en lo económico y tan cuestionable en lo político. Competencias como la eduación están haciendo estragos en aquellas comunidades gobernadas por políticas de exclusión lingüística.
Por último, paso a detallar, entre otros, algunos de los artículos de la Constitución que deberían ser de obligado cumplimiento y que hoy se conculcan. Exijamos desde la ciudadanía libre y responsable a la clase política el pleno desarrollo de estos artículos:

- La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles (artículo 2)
- El castellano es la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho de usarla (artículo 3. 1)
- Los Estatutos podrán reconocer banderas y enseñas propias de las Comunidades Autónomas. Estas se utilizarán junto a la bandera de España en sus edificios públicos y en sus actos oficiales.
(artículo 4.2)
- Los partidos políticos expresan el pluralismo político, concurren a la formación y manifestación de la voluntad popular y son instrumento fundamental para la participación política. Su creación y el ejercicio de su actividad son libres dentro del respeto a la Constitución y a la ley. Su estructura interna y funcionamiento deberán ser democráticos (artículo 6)
- Todos tienen derecho a la vida y a la integridad física y moral... (artículo 15)
-Los españoles tienen derecho a elegir libremente su residencia y a circular por el territorio nacional (artículo 19).
- Se reconoce y protege el derecho a la libertad de cátedra (artículo 20.1.c)
- Los españoles tienen el derecho y el deber de defender a España (artículo 30.1)
- Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación.La comunidad participará en las plusvalías que genere la acción urbanística de los entes públicos (artículo 47)
-Todos los españoles tienen los mismos derechos y obligaciones en cualquier parte del territorio del Estado. Ninguna autoridad podrá adoptar medidas que directa o indirectamente obstaculicen la libertad de circulación y establecimiento de las personas y la libre circulación de bienes en todo el territorio español (artículo 139).

lunes, 12 de julio de 2010

El patriotismo no acaba aquí


Triunfo épico el de la selección nacional de fútbol. Décadas sin conseguir un Mundial y por fin llegó el momento tan esperado. En todo el territorio nacional las banderas cuelgan de los balcones y el orgullo patrio se extiende. España está de moda. El fútbol ha conseguido lo que no son capaces de lograr los políticos: unidad en torno a los símbolos y conciencia clara de pertenecer a una realidad histórica, presente y con proyección de futuro llamada España. La metáfora colectiva ideada hace dos años por la cadena televisiva Cuatro creo que ha sido de gran impacto y ha tenido mucho que ver con el éxito conseguido. ¡PODEMOS! Podemos como pueblo, como ciudadanos, todos juntos, forjar un destino que nos defina con unas señas de identidad, un proyecto sugestivo de vida en común, en palabras de Ortega y Gasset. Y es que toda esta explosión de patriotismo puede no ser sino una mera exhibición de folklorismo patriotero si no se acompaña con el compromiso ciudadano con la Nación en los momentos en que esta se ve amenazada, perseguida, puesta en cuestión. Por degracia, esto ocurre a diario. La afrentas independentistas, la persecución de la lengua española, la vulneración permanente de la Constitución en determinados territorios, la consideración de que España es un concepto discutido y discutible, la soledad de las víctimas del terrorismo, la vulneración de la ley de banderas...Me emociona ver las calles de España tomadas por la sana alegría de la victoria de nuestra selección, pero más me emocionaría contemplar la misma marea humana manifestarse en actos cívicos de compromiso con la Nación, defendiendo la libertad de todos los españoles ante la ley o denunciando públicamente a los que tienen como proyecto la eliminación de España. Pero a buen seguro que pasará el aluvión de las celebraciones y muchos de aquellos que se envuelven hoy en la bandera y se les llena la boca de vítores a España -incluyo aquí al propio presidente del Gobierno y sus medios afines- acusarán de fachas, derecha extrema o nó sé qué otras zarandajas a los que día sí y día también defienden la dignidad nacional y los símbolos de todos los españoles. La imagen de la plaza de Colón repleta de banderas rojigualdas me trajo a la memoria las ingentes manifestaciones convocadas por el Foro de Ermua y la AVT y los insultos y descalificaciones que recibieron por parte de los que ahora se fotografían con el pin de quita y pon.
Yo salí ayer con mi bandera de España a celebrar la victoria de España, la misma bandera con la que me he echado tantas veces a la calle para defender la memoria y dignidad de las víctimas del terrorismo, a favor de la unidad de España, en defensa de libertad e igualdad de todos los españoles y contra el totalitarismo nacionalista. Desde aquí hago un llamamiento a todos los lectores de AB IPSO FERRO para que mantengan en sus balcones la bandera nacional. España es mucho más que un equipo de fútbol, ¿no creen?

domingo, 4 de julio de 2010

¿Orgullo o ridículo?

Yo tenía entendido que la reivindicación de los homosexuales consistía en su integración y normalización social, pero el denigrante espectáculo que se vivió en las calles de Madrid con motivo de la celebración del Día del Orgullo Gay flaco favor hace a esta aspiración. Así lo ha denunciado también la Confederación COLEGAS de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales que desde el principio se ha desmarcado de lo que consideran un "mero carnaval festivo, que hace del estereotipo su principal atracción". También señalan como "contradictorio" la elección del lema de este año, "Escuela sin Armarios", con el que se desea evitar la "discriminación en las escuelas y que los estereotipos no continúen siendo usados como mofa y burla de las personas con una orientación sexual homosexual", cuando finalmente "utilizan una marcha que hace del estereotipo su atracción estrella".
Conozco homosexuales que manifestan su malestar por la imagen cutre, provocativa, de mal gusto, que se transmite con este tipo de "fiestas". ¿Se imaginan a García Lorca, Oscar Wilde o Luis Cernuda enseñando el culo en la Puerta de Alcalá? Creo oportuno distinguir al homosexual que, lejos del escarnio público, no hace de su tendencia sexual motivo central de su vida, del gay panfletario, militante de un nuevo lobby, que convierte su sexualidad en un espectáculo de baja estofa y cuya único objetivo es la burda provocación. Igual distinción haríamos en el plano heterosexual entre el hombre y el "machote" quien construye su identidad a partir de la presencia obsesiva de una sexualidad machista y prepotente. Por supuesto que en esta orgía de ridiculez y zafiedad no podían faltar la presencia de miembros del Gobierno como la incomparable Bibiana Aído y carrozas de partidos políticos como PSOE e IU. Al PP se lo han prohibido. Todo ello con el apoyo "moral" y financiero del Ayuntamiento de Madrid, gobernado como bien saben por el popular -¿o populista?- Ruiz Gallardón. Por cierto, al día siguiente de la marcha, los servicios de limpieza del Ayuntamiento retiraron más de 121 toneladas de basura. ¿Es incompatible el orgullo gay con el ejercicio de la ciudadanía responsable? En fin.

viernes, 2 de julio de 2010

Yo no quiero


Yo no quiero un Estado que sostenga con mis impuestos el gasto de diecisiete gobiernos autonómicos y más de cincuenta diputaciones provinciales con sus respectivos parlamentarios, asesores, coches oficiales, ministriles y demás dispendios. Yo no quiero un Estado que subvencione a intelectuales, cineastas y culturetas convertidos en serviles titiriteros orgánicos a mayor gloria del poder. Yo no quiero un Estado que mantenga a doscientos mil liberados de unos sindicatos plegados a intereses políticos, más verticales que horizontales. Yo no quiero un Estado que malgaste el dinero público, es decir el de todos nosotros, en vergonzantes campañas institucionales. Yo no quiero un Estado que financie a los partidos políticos, favoreciendo su conversión en casta parasitaria . Yo no quiero un Estado que mantenga decenas de televisiones públicas, a pesar de las importantes pérdidas que generan. Yo no quiero un Estado que propicie modelos de financiación autonómica insolidarios. Yo no quiero un Estado que entregue miles de millones de euros de los contribuyentes a los bancos. Yo no quiero que con esta concepción del Estado del Bienestar -de algunos- se arruine a las clases medias. No lo quiero y en tiempos de crisis económica, aún menos. ¿Y tú?

jueves, 1 de julio de 2010

La hora de la sociedad civil


La situación económica, social y política así lo indican. Es la hora de la sociedad civil. La regeneración democrática debe partir del compromiso ciudadano, de la responsabilidad de los distintos sectores sociales y de la rebeldía cívica del individuo libre de ataduras. La transición democrática tuvo sus indudables aciertos pero también le son achacables múltiples errores que ahora estamos pagando. Además de las excesivas concesiones al nacionalismo periférico, aspecto este comentado con detalle en este blog, se dotó a los partidos políticos de un poder y un protagonismo que con el tiempo está suponiendo un factor decisivo en el déficit democrático que actualmente estamos padeciendo. Los partidos políticos han ido invadiendo parcelas de poder que no les corresponde, como el poder judicial, y han convertido el poder legislativo en una mera prolongación del ejecutivo. No sólo han enterrado a Montesquie sino también a Toqueville quien en sus clásicos estudios sobre el funcionamiento democrático, La democracia en América, alertaba del peligro que supone para la democracia el hecho de que no exista una sociedad civil, independiente del poder, fuerte y articulada. Sin embargo, el movimiento ciudadano es hoy en día en España prácticamente inexistente. Esto no sólo es achacable a la desidia de los ciudadanos descomprometidos con la "cosa pública" sino también a la labor desmovilizadora de los partidos políticos que reducen la democracia al ejercicio del voto cada cuatro años. Los sindicatos son otro factor que incide en esta misma circunstancia. Subvencionados y serviles a intereses políticos, no representan la opinión mayoritaria de los trabajadores. Partidos y sindicatos favorecen así la creación de castas parasitarias que lejos de representar a la sociedad civil se sirven de ella en un juego de intereses al que está ajeno el ciudadano de a pie. Ya he propuesto en este blog la necesidad de la autofinanciación de partidos y sindicatos como un primer paso para su democratización, a la vez que supondría un alivio económico para las arcas de un Estado excesivamente engordado. Repito, sólo con una sociedad fuerte, dinámica, cosciente de la importancia de su papel es posible la regeneración democrática. La estatalización de la vida política es ciertamente preocupante sólo favorece la corrupción y la endogamia. Menos Estado y más sociedad civil. Menos poder y más libertad.