jueves, 4 de diciembre de 2008

La partida continúa


La noticia no puede ser más escalofriante. Los amigos de Ignacio Uría continúan su partida de tute a escasos doscientros metros de donde caía vilmente asesinado el hombre al que esperaban. Su silla es ocupada por otro jugador. Esta degradación moral de la sociedad vasca es la misma que vivió la sociedad alemana en los años treinta. Puro nazismo. Mientras los judíos eran gaseados, los ciudadanos considerados "gentes de orden" miraban para otro lado. Con su silencio cómplice legitimaban la barbarie nazi. Fueron Los verdugos voluntarios de Hitler. Así titula también su interesantísimo libro el historiador Diniel Jonah Goldhagen, publicado por la editorial Taurus, y que subtituló "los alemanes corrientes y el holocausto". Recomiendo a los inteligentes lectores de este blog su lectura así como el reciente estudio de Fabrice D'Almeida El pecado de los dioses. La alta sociedad y el nazismo. El nazismo entonces y el nacionalismo excluyente ahora son posibles gracias no sólo a la dictadura del miedo sino también, y esto es lo triste, a unas redes de complicidades tácitas que van legitimando el horror ... La partida continúa con las cartas macabras de la muerte marcadas.

1 comentario:

rafael barbancho dijo...

lo mejor de este tipo de cosas sería no hacer el más mínimo comentario. Yo he estudiado el nacionalismo vasco y me parece una de las ideologías más "carcas" (o sea anteriores al antiguo régimen). Es quizás uno de los precios más altos que pagamos por ser demócratas, como el payaso de "muerte al Borbó" (como dicen en Malaga majareta). La idea de una Euskalerría que defienden es de película del Señor de los Anillos (nunca existió más que en la imaginación del señor Arana), la lengua un ejercicio de inventiva superior al esparanto, el factor Rh positivo una copia de las doctrinas de Menguele y las SS alemanas, la idea de una conferencia episcopal vasca recuerda a la época Medieval (fórmula jurídica por la que un territorio se separaba de otro era declararse vasallo de la Santa Sede).... Esa es la impresión que yo tengo del nacionalismo vasco por lo que he leido y la política etarra y de sus palmeros me han confirmado. Salu2.